lunes, 13 de mayo de 2013

Lía


Tu nombre está incrustado en el nombre de
tu madre como una i, se adosa
cual baba pegadiza y blanca
a modo de reparación de una escultura rota.
Tiempo y viento han quebrado
tus pecados y los míos,
¿terminé de pagar?, pregunto
a Dios por mis pecados,
adiós, adiós, madre infinita inmortal
quebrada tu cabeza
incrusto mi nombre en punto
como una i delgada
antes de morir
qué me has dado en nombre de
Dios, padre generoso.

Inédito

2 comentarios:

  1. Tremenda fuerza, como un desgarro que visceral se presta a cierta locura sangrante.
    Me gustó mucho, saludo

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    1. Gracias, gracias, Irene

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